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Reseña
Por César
Alzate Vargas
Cuando los
conocedores, incluyéndolo a él, se refieren a la crítica
como un oficio del siglo pasado, los demás nos quedamos con
la duda de si hay que saber o no de cine. Desde luego, eso
de “oficio del siglo pasado” es más un juego retórico para
granjear simpatías que una verdad. Tan viva como el cine, y
tan moribunda como él, está la crítica.
Hace muchos
años, en la lejana niñez que compartimos entre revistas y
salas de proyección, nuestros amores con el cine se
dividieron. Yo decidí quedarme con el papel de simple
espectador y conservar tozudamente la inocencia del que sólo
disfruta. Oswaldo decidió convertirse en crítico, y metió en
ello toda la seriedad y, lo fundamental, toda la pasión. Hoy
es uno de los más importantes del país y, de hecho, uno de
los tres a los que se puede leer con la convicción del
juicio acertado (que no siempre compartimos, gracias a los
dioses).
Durante la última década se ha dedicado a ver cuanta película existe,
buena y mala (por supuesto, sin limitar el juicio a
veredictos maniqueos), nueva o antigua, de aquí o de allá, y
a estudiar y escarbar en todas las fuentes posibles, y del
conocimiento enciclopédico que tenía al principio ha pasado
a tener del hecho cinematográfico una comprensión llena de
sensibilidad y con mucho gozo.
Oswaldo sabe además que el primer deber del crítico es para
con el cine de su propio país. Buena parte de su labor se ha
dedicado a indagar en las continuas vidas y muertes de
nuestra cinematografía, al grado que hoy por hoy hablar de
cine colombiano es consultar su criterio. Por eso es tan
bienvenido este volumen que en su colección Comunicación y
ciudad acaba de publicar la Universidad Pontificia
Bolivariana. Aquí se recoge una muestra de los ensayos,
artículos y entrevistas que Oswaldo ha hecho para
KINETOSCOPIO y otras publicaciones nacionales.
Lo afortunado de una selección como ésta es que su autor se
obliga a escoger “lo mejor” de su producción, por lo que el
lector -investigador o simple curioso- puede acercarse al
libro con la certeza de que hallará una indagación certera
sobre lo que ha sido, es y será la relación de Colombia con
el arte de las artes. Y lo afortunado de que el volumen esté
limitado por el paginaje de la colección es que uno se puede
poner a esperar el siguiente. Son todavía muchas las páginas
de cine que podemos gozar con la guía certera del crítico
-y, sobre todo, cinéfago- Oswaldo Osorio.
FICHA BIBLIOGRÁFICA
Osorio, Oswaldo. Comunicación, cine colombiano y ciudad.
Medellín: Universidad Pontificia Bolivariana, 2005. 126 p. |