Luis Ospina o Jaime Osorio. Pero antes que ellos, y provenientes de mundos paralelos como la literatura o el periodismo, hicieron acto de presencia las figuras de Gabriel García Márquez y Fernando Vallejo.
Junto con una nutrida programación de cine colombiano actual, las películas, las adaptaciones, los guiones de Mayolo, Gabo y Vallejo serán la temática del V Festival de Cine Colombiano, que se realizará como parte de la fiesta, también cultural, que representa la Feria de las Flores.
Las estaciones del Metro, las universidades, los parques biblioteca y diferentes espacios públicos, convertirán de nuevo a Medellín en una inmensa sala de proyección, en la que se darán cita los espectadores rasos, los realizadores, los críticos, los actores, para ver, reflexionar, intercambiar opiniones y conocimientos sobre el siempre fascinante tema del cine.
EL NUEVO ROLLO DEL CINE COLOMBIANO
Lo más llamativo en el panorama del actual cine colombiano, es la gran cantidad de propuestas y maneras de abordar ese magma desbordado que es nuestra realidad. Aparejados con autores consagrados y con un estilo definido como Víctor Gaviria o Sergio Cabrera, conviven realizadores como Rodrigo Triana, Andi Baiz o Felipe Aljure, artífices de sus propios personajes, situaciones y atmósferas.
Con más de una docena de películas muy distintas entre sí, el Festival de Cine Colombiano “Feria de las Flores” arriba a su quinta edición convertido en un certamen que crece en asistencia de espectadores y personajes relacionados con el mundo del cine. Este año se tendrán producciones participantes en los más importantes festivales del mundo como Cannes, o recientemente exhibidas como Satanás, o a punto de estrenar como la celebrada Apocalípsur.
Comenta Andi Baiz, director de Satanás: "Lo importante no es dejar de hacer un tipo de película específica, sino que se sigan haciendo todo tipo de películas, que no paremos de hacerlas, que haya continuidad en los productores y directores". Agregamos nosotros, los miembros de un equipo que encabeza el director Víctor Gaviria: lo importante es además que esas películas se sigan viendo.
DE CALIWOOD CON SABOR
Carlos Mayolo, el hombre que afirmó que "la gente en Colombia no va al cine porque tiene miedo de que le roben el televisor", fue, a pesar de su escepticismo declarado, un realizador que luchó a brazo partido para que Colombia tuviera su propio cine, y no sólo eso, sino que fuera un cine con identidad.
Unido a los de Luis Ospina y Andrés Caicedo, el nombre de Mayolo conforma la "Divina Trinidad Caliwoodiana", que tantos aportes le ha brindado al cine, la literatura y el arte colombianos. Mayolo murió el 3 de febrero pasado. El Festival quiere rendirle su tributo de admiración, y para ello proyectará algunas de sus películas y trabajos más representativos, acompañados de conversatorios con colegas y conocedores de su obra.
GABO DE PELÍCULA
Para un eximio contador de historias como Gabriel García Márquez, el vallenato, la novela, la crónica, el corrido mexicano, un guión cinematográfico, no son más que diferentes maneras de empaquetar un relato.
Su amor por el séptimo arte se remonta a los lejanos tiempos en que era "feliz e indocumentado", pasando por sus facetas de cronista de cine en El Espectador, estudiante del Centro Sperimentale di Cine, en Roma, adaptador de Juan Rulfo en México, guionista de filmes propios y ajenos, participante activo del Festival de Cartagena y fundador de la Escuela de San Antonio de los Baños.
Feria de las Flores presentará varios títulos de la cinematografía garciamarquiana y congregará a un grupo de estudiosos —amigos y no tanto— para que dialoguen sobre ella entre sí y con el público.
FERNANDO VALLEJO, DIRECTOR
Sólo algunos seguidores incondicionales o cinéfilos recalcitrantes saben de la existencia de En la tormenta, Barrio de campeones y Crónica roja, los largometrajes dirigidos en México por Fernando Vallejo. Menos aun son quienes los han visto.
El público de la ciudad natal de Vallejo tendrá por fin la oportunidad de ver sus películas, las mismas que, como sus libros, están cargadas de su virulencia y desasosiego.
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