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NOTAS SOBRE EL 2° ENCUENTRO NACIONAL DE GUIONISTAS

Uno de los debates que se han dado esta semana es acerca de la influencia y la funcionalidad de la academia y sus procesos de enseñanza en la escritura de los guiones. Muchos piensan que escribir un guión es un proceso artístico que, como tal, no se puede enseñar. Esa es la tendencia, digamos, purista, ya que ve la escritura guión como una forma empírica (de talento), aunque no todo el mundo piensa igual. La pregunta que subyace a esta discusión es si un guionista nace o se hace.

¿Es importante la academia para poder escribir un guión?

Óscar Campo: “Es importante saber qué es lo que hay, cómo se está haciendo. Es importante también tomar posición con respecto a eso. Si a uno le interesa hacer cosas repitiendo lo que se está haciendo, o si realmente le interesa explorar algo distinto. Lo que pasa es que ese algo distinto no se puede hacer iniciando completamente de cero. Es importante tener unos conocimientos básicos de qué es lo que hay y, en ese sentido, la academia puede colaborar, aunque perfectamente se puede hacer por fuera de la academia”.

Julio Luzardo: “La academia siempre es importante en el sentido que le da a uno bases de la cultura, del arte, de lo que sea. Normalmente lo puede aprender uno solo, leyendo, pero la academia le da disciplina, le da guías”.

Jorge Goldenberg: “Eso depende de a qué llamemos academia, si a academia llamamos a lo que está estructurado en algún tipo de libros como los de Syd Field, como el estándar de la construcción de los guiones norteamericanos, tendría que esa academia no sirve, o en todo caso habría que tomarlos como una corriente más. No creo, por lo demás, que haya una academia, estamos hablando en el mejor de los casos de obras de arte, que siempre son singulares. Siempre es bueno conocer todos los principios diferentes con los que trabajan los autores y los realizadores. Un guión para una película de Godard no es lo mismo que un guión para una película de Cassavetes, por tomar dos polos. Y entonces, ¿dónde estaría la academia ahí? Pero es bueno que conozcamos cómo trabaja cada uno”.

Humberto Dorado: “Lo que pasa es que tu pregunta tiene una respuesta de sí o no; depende. Yo creo que hay una pedagogía, es posible tener una pedagogía en la creación. Se puede a un niño proveer los instrumentos para que cuente su propia historia. La tecnología ha avanzado, ya no es tan complicado capturar una imagen y capturar un sonido, la prueba se lo que estamos haciendo ahora. Si eso se usa como instrumento para contar las historias, hasta un niño podría utilizar el medio para narrar lo que está viendo. Yo quiero creer que los esfuerzos que se están haciendo en las universidades por abrir espacios creativos es un esfuerzo también académico. Yo no creo que sea indispensable contar una historia, la prueba es que Chaplin escribía sus guiones filmando; digo “escribía” entre comillas. Hay una magnífica muestra de una colección de la tras escena de las comedias Kingston, si mal no recuerdo, donde se muestra cómo hacía Chaplin sus películas. Pero resulta que en año 29 comenzó a hacer Luces de la ciudad, y el cine sonoro se inventó en el año 30 y no la había terminado. Al final le tocó meter “La violetera”, la canción del compositor español (José Padilla) que después fue motivo de una gran controversia”.

Y en ese mismo sentido ¿se puede enseñar a escribir guiones?

Óscar Campo: “Se puede enseñar a escribir guiones mediante las fórmulas para escribir guiones. Ya las otras formas, digamos, más complejas, indudablemente que surgen de otro tipo de procesos, que tienen que ver más con posturas, frente a eso, frente a la industria, o a lo convencional. Es, indudablemente, un proceso de aprendizaje distinto, que es más con la necesidad de expresarse, hablar de la vida, como algo más importante que ser más exitoso, por ejemplo, en el audiovisual. Entonces yo pienso que es importante tomar posición con respecto a lo que uno quiere hacer. Sí hay algunas cosas básicas que se pueden enseñar, pero hay que salir de lo básico”.

Julio Luzardo: “Enseñar a escribir se le puede enseñar a cualquier persona. Ahora, el talento que tenga cada persona se puede enseñar a aprovechar, pero el talento para hacer de una historia normal algo muy importante, eso ya depende de cada uno. Y creo que eso sí no se puede enseñar, ese talento nace”.

Jorge Goldenberg: “No se enseña a escribir guiones, pero sí se puede acompañar y ofrecer un instrumental para aquel que tenga capacidad de pensar imágenes y de escribirlas, ayudarlo a que eso se concrete, eso sí que lo veo posible. Se puede enseñar a escribir guiones estándar, pero eso a quién le interesa. Se puede enseñar la nomenclatura, se pueden enseñar los protocolos de la escritura, pero escribir un buen guión no se enseña. Ahora, si hay algo interesante que está allí flotando informe, la experiencia puede ayudar a que eso se manifieste. Se puede permitir que aflore algo que no es producto de la enseñanza, que es producto de una genuina intuición cinematográfica”.

Humberto Dorado: “Los guionistas tienen que entrenar primero el oficio de combinar la palabra con la imagen, segundo, pensar en imágenes, y tercero, tener historias qué contar, que es lo fundamental. Y yo abogo para que los guionistas tengan un nivel lo suficientemente rico para que sus historias puedan reflejar y hacer participar de las emociones a los espectadores”.
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Óscar Campo uno de los más importantes documentalistas del país. Ha hecho numerosos documentales para televisión (El proyecto del diablo, El ángel del pantano, Noticias de guerra, Rostros) y recientemente estrenó su primer largometraje de ficción Yo soy otro (2008). Actualmente es profesor de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle, coordinador de programas de televisión regional y nacional.
Julio Luzardo, en palabras de él mismo, es un hombre que le ha dedicado toda su vida al cine. Su obra cinematográfica más recordada es El río de las tumbas (1963). Ha logrado desarrollarse profesionalmente como productor, director, guionista, editor, director de fotografía, camarógrafo y catedrático universitario en cine, teatro y televisión. Desde 1998 sostiene su una página web En Rodaje, una de las pocas dedicadas a la crítica del cine y la televisión colombiana. En esta 7ª versión del Festival de Cine Colombiano, es el homenajeado.
Jorge Goldenberg, guionista y dramaturgo argentino, es actualmente uno de los más importantes guionistas de América Latina. Ha trabajado varias veces con el director antioqueño, Sergio Cabrera, para quien escribió los guiones de La estrategia del Caracol (1993), Ilona llega con la lluvia (1996), y uno de sus más recientes, Perder es cuestión de método (2004).
A Humberto Durado se le asocia más con el actor que con el guionista. La gente lo conoce por su desempeño como actor de teatro, cine y televisión. Pero tiene importantes guiones en su haber: Técnicas de duelo, La estrategia del caracol, Golpe de estadio, Reputado, El alma del maíz, El ciudadano Escobar, entre otras). Actualmente se desempeña como asesor de los talleres de guión cinematográfico del Sundance Institute que organiza la Fundación Toscano de México para América Latina y prepara, junto con el traductor Joe Broderick y un destacado equipo, una nueva versión de Hamlet.